Se trata de no existir es un espacio que nace de la aceptación del carácter invencible del capitalismo. Con la distancia que nos otorga el tiempo respecto a movimientos como el dadaísmo, el situacionismo o el punk, se trata de no existir apuesta por una lucha invisible para evitar el vaciado de significado que supone estar dentro del sistema.

 

Mediante la relación visibilidad-ocultación es posible conseguir vivir de manera tangencial al conjunto imperante. Con las herramientas que nos brinda el sistema nos es posible dejar de existir de una determinada manera.